lunes, 26 de septiembre de 2016

Comentarios y cuestiones acerca del Libro Blanco de la profesión docente y su entorno escolar, escrito por José Antonio Marina, Carmen Pellicer y Jesús Manso.



En la práctica final del bloque I "El sistema educativo" hemos tratado con el Libro Blanco de la profesión docente y su entorno escolar, escrito por José Antonio Marina, Carmen Pellicer y Jesús Manso. 
Abordaremos ciertas cuestiones relacionadas con su lectura y a continuación procederemos a apuntar algunos comentarios personales, críticas o dudas surgidas tras le lectura. 

En el primer apartado de esta entrada nos centraremos en tres cuestiones, unas breves recesiones críticas. 

1. Opinión sobre el texto técnico (su necesidad en este momento, su conveniencia, su rigor...)

Es un documento enfocado a la idea de que se necesita una transformación en el que los autores realizan determinadas propuestas. Se comparan las ideas y reformas de otros países en relación con España.
El objetivo de este documento es el de proporcionar una información para iniciar un debate sobre un tema tan jugoso como es el de la ecuación. Debate, no imposición de ideas, propone problemas para que el lector haga un juicio de valor propio. Está enfocado a un público amplio, porque cuanta más gente lea esto más gente pensará acerca de la educación, no una elite intelectual.
La educación es un tema que afecta a toda la sociedad y necesita la colaboración de todos.
Los autores apuntan que se necesita un pacto social que impulse un pacto político, que el sistema educativo es más amplio que el sistema escolar y que aprender es el recuso de la inteligencia para sobrevivir y progresar en un entorno cambiante.
Si los cambios sociales y educativos antes eran lentos y ahora son más rápidos se necesita una formación actualizada a todos y cada uno de los cambios.

Estamos todos de acuerdo en que la escuela adquiere un nuevo protagonismo y responsabilidades, así como formar y proteger a las nuevas generaciones.

El autor considera que para alcanzar una meta educativa y social hay que reformular la idea del docente como una profesión de elite, cambios en los centros etc, por ejemplo, uno de los problemas de los que el .documento habla de una “emergencia educativa” con casos como el analfabetismo, el abandono escolar… para ello la escuela ha de cambiar para acomodarse al mundo acelerado y participar en una sociedad en constante cambio. Se necesita un cambio en qué enseñamos y cómo enseñamos dice. En el qué estoy de acuerdo ya que existen nuevas tecnologías, nuevas maneras de ver el mundo, pero no por ello el docente ha de pasar de profesor a actor en el aula. Se aspira o se  debería ver al docente,  como protagonista de este cambio del sistema educativo (fija los estándares, transmite información, implicación de los alumnos… ) para ello se necesita la calidad del personal docente. La escuela es un reflejo de la sociedad: se trabaja en grupo (aula y claustro), existen componentes mixtos como es la sociedad (diferentes rangos de responsabilidad y poder en la escuela así como un alumnado y profesorado diverso), hay ciertas normas…
Un docente debe transmitir lo universal, la ciencia, la ética, la historia de las culturas para comprender a todos los seres humanos, educación cívica y ética y para ello el docente debe estar formado en este campo.
Se repite en numerosas ocasiones la  frase: Se aspira a tener un cuerpo docente apasionados por su profesión. Debe ser un trabajo vocacional además, su trabajo contribuye significativamente a la sociedad. En España se debe llegar a este punto, atraer a los más capacitados hacia la enseñanza, aumentando el prestigio social,  mejora de condiciones laborales (horas lectivas y salario).

En cuanto al tema del acceso al mundo laboral, es evidente que existen hoy en día nuevas demandas y  para  ello es tan importante la orientación profesional en los centros. Se necesitan por ejemplo, empleados de alto nivel, pero la escuela no proporciona ese currículo en muchos casos, lo que hace que los jóvenes accedan a puestos de trabajo menos cualificados. ¿Pero eso realimente es así? En mi opinión la formación profesional en nuestro país está desprestigiada, pero por otro lado la universitaria también. No es posible que estudiantes que han estudiado lo que socialmente se considera necesario (enseñanza obligatoria, bachillerato, carrera universitaria y master) se encuentren con una realidad laboral precaria, con el paro, con trabajos para los que no han sido formados, se tiene la sensación de engaño- Si he estudiado tanto ¿dónde está mi trabajo soñado para el que me he estado preparando? Eso en cuanto a los universitarios, pero en formación profesional las salidas o las vías para progresar no están bien delimitadas.

Cierto es que para Michael Barber, a medida que la economía de los países desarrollados crezca, cada vez más gente considerará la educación privada para sus hijos como una opción de vida racional, dejando a la educación pública de manera precaria, considerada un servicio para pobres

El libro entero, es de total actualidad, roza temas del sistema educativo como los centros, el profesorado, el alumnado, el sistema directivo, sistemas de evaluación, que estan a la orden del día y están en continuo movimiento, porque la sociedad está en continuo vaivén, y recordemos que el sistema educativo representa o debería represtnar la sociedad. En resumen, los autores no solo dan sus ideas sobre un tema tan actual sino que además, proponen soluciones posibles, factibles y justificadas para ello.


2. Algún aspecto con el que estés de acuerdo

A propósito de esta cuestión, me gustaría apuntar las propuestas del libro blanco que me han gustado y más que eso, me han parecido razonables y algunas necesarias para con el sistema educativo.
Estoy de acuerdo con:

  1. La enseñanza básica es una gran fuente de posibilidades de una sociedad y para ello el docente que empeña la tarea no debe estar aislado sino contar con el apoyo del centro, de las familias…
  2. Es necesario hacer atractiva la profesión docente. Digamos que puede no ir de la mano ser funcionario y un docente implicado.
  3. El centro se considera como agente educativo esencial
  4. Formación de profesorado cuyo objetivo fuera conjunto comprometido por lograr un éxito educativo. Se necesitaría más relación y comunicación entre centros
  5. Creación de un consejo pedagógico de estado que aúna todas las decisiones a nivel nacional.
  6. La idea de una carrera para llegar al puesto de inspector me parece correcta. Para ser inspector se propone que se ha que ser primero docente. Se debería tener una visión de entrenadores antes que de examinadores externos.
  7. La evaluación es considerada como castigo en España y estoy de acuerdo en que debemos cambiar esa idea. La evaluación en suma debe ser una evaluación de cada parte del sistema (centros, docentes…) con el fin de ayudar. Pero yo me hago una pregunta, ¿Se realizan santísimas evaluaciones y críticas en otros trabajos?
  8. La necesidad de una evolución en el cuerpo. Se tiene la sensación de que un docente entra en el cuerpo a los 25 años aproximadamente y que tras cuarenta años de servicio sale con la misma idea, formación y puesto. Progreso académico, de gestión docente y en el mismo puesto de trabajo.
  9. Crear nuevos perfiles docentes como  educadores sociales, bibliotecarios escolares, expertos en medios digitales aplicados a la escuela, que darían un servicio que no existe y es muy necesario en los centros.
  10. En cuanto a la formación del profesorado, se demandan más prácticas. Más apoyo a los profesores noveles, sobre todo.
  11. Subir el nivel académico de magisterio. En el documento se alegan  razones meramente económicas para ir bajando el nivel en magisterio ( ya que es de educación de lo que estamos hablando, pero yo me atrevería a decir en la mayoría de los grados universitarios)
  12.   Una idea que comparto es la de que la Formación Profesional haya dejado de ser educativa para ser formativa y esto debería cambiar.
  13. La implantación de un departamento de orientación en todos los centros de todos los niveles y un co-tutor para alumnos con dificultades especiales.
  14. Modificar la contratación del profesorado con el fin de eliminar la distancia entre alumnos de bajos y altos ingresos.  Se debe atraer  a las personas más competentes y comprometidas.
  15. Y por último la propuesta de estructurar el sistema de investigación y formación inicial y continua. Modificar organismos que ya existen. Crear o modificar por ejemplo un  Consejo pedagógico del estado,  unos Centros Superiores de Formación del Profesorado, Centros Educativos de excelencia seleccionados para realizar cursos de prácticas…


3. Algún aspecto con el que disientas o estés menos de acuerdo

No estoy de acuerdo con la propuesta de aumentar los años de formación para ser un profesional de la docencia: a mi parecer es demasiado tiempo  (una carrera universitaria de cuatro años,  una  formación específica o máster de un año,   un año de prácticas y  dos años de prácticas remuneradas). Todo ello aún así no te garantiza una plaza, aún así debería aprobarse una oposición.
Por otro lado, lo que no es lógico es que partes de las competencias estatales en materia de formación docencia se han trasferido a las Universidades y cada programa de formación de cada universidad es distinto.  Muchas veces no es un profesor de la enseñanza que se va a impartir el que da el curso de formación del profesorado.
En cuanto a unas de las propuestas se considera el tema de la evolución con lo que estoy de acuerdo, salvo en un apartado, uno que apunta que los alumnos deben examinar a los profesores y valorarlos y dicho criterio contaría como válido. A mi juicio considero necesaria esta evaluación pero no determinante para la consideración de un buen o un mal docente.
Además, estoy en desacuerdo con que en España en único mérito que se tiene en cuenta en la profesión docente es el de antigüedad. Pero eso no tiene por qué ser meritorio. 
Por último, un apunte curioso para mí. En el apartado del diseño de la profesión docente (capítulo II) se realiza un recorrido sobre lo que debe ser un buen docente. Yo en cambio, veo más bien, lo que debe ser un docente, como una obligación de la profesión no de ser un buen profesor, (por ejemplo ayudar a la configuración de la personalidad, autonomía, inteligencia, talento...).


 El problema de estas propuestas, es que algunas están bien, de acuerdo con el nivel de que se le exige y debería exigirse al sistema educativo, pero habría que preguntarse cuánto dinero se invierte en educación y cuánto coste supondrían estar reformas. Y no quiero enfocarlo todo al tema del dinero, pero desgraciadamente y en contra de mi voluntad, me veo obligada a preguntármelo. Si se ha quitado becas y otras ayudas, estas reformas tardarían demasiado tiempo en llegar y no hay tiempo que perder en la educación. A mi parecer tendría que invertirse mucho más en educación, por parte de políticas educativas. 


Volvamos a creer en la educación pública, empecemos a considerar, tal y como apuntan los autores en el documento,  al profesor como un superhéroe ejemplar porque desempeña una tarea utópica.

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