miércoles, 21 de septiembre de 2016

Comentarios a la película documental : "La Educación Prohibida" (2012)






Educación prohibida parece un término que denomina a la educación de cierto países sin recursos, a la discriminación de algunas personas al acceso a una educación o a una educación parcial. Sin embargo, no es sino tras el visionado de esta película documental, cuando nos damos cuenta de que quizás la educación que hemos recibido y se está recibiendo no es todo lo libre, creativa, educativa y verdaderamente formativa como nos hacen creer. Prohibir, literalmente significa vedar, impedir el uso de algo; pero, ¿qué es ese algo?, ¿La educación que recibimos es legítima, veraz, real y suficiente?
Esta película nos da diferentes visiones e ideas de centros y educadores que se atreven a pensar en una educación diferente a la tradicional, la cual, con claros ejemplos, demuestran que no es la mejor y que en muchos casos no funciona.
Usando un símil tan conocido como el mito de la caverna se nos da a entender que el alumno solo conoce una realidad que es la aprendida en el aula, pero que se debe volver al aula tras pisar la realidad, para demostrar que hay más mundo detrás de todo esto, que se debe compartir cada experiencia de fuera dentro de las aulas, que solo así se transforma la realidad.  La realidad no es, por tanto, algo inamovible, más bien, cada uno tiene una percepción y ella misma cambia continuamente, de ahí la importancia de “tocarla” y compartirla con todos.
La educación es uno de los pilares más importante de la sociedad, está en boca de todos, miramos a modelos extranjeros y modificamos leyes de educación antes de que la ley anterior hubiera podido dar sus frutos. Tenemos una idea de escuela común, que no se dedica a la excelencia, sino a lo homogéneo, sin darse cuenta de que eso va contra natura, la sociedad al igual que la escuela y sus individuos, bien sean profesores, bien sean alumnos, son diversos y cada uno de ellos produce una riqueza cultural diferente.
No es por tanto el alumno el que fracasa, sino el sistema, porque se busca el desarrollo curricular, no el personal. Se tienda a generalizar no se suele individualizar.  
Es el tema de la evaluación, el que parece ser la única manera de probar  y definir una persona, pero ¿un número me define?, ¿define el tipo de persona que soy?, ¿Hay ganadores y perdedores?, ¿Estamos ante un partido de fútbol? Parece que importa el número que sacamos y no el porqué. No importa más que el examen no el sujeto.
Al final enseñar se transforma en un proceso de reproducción simbólica en el que el docente “vomita” información y el alumno la intenta almacenar. Lo que es triste no es solo que los niños, no quieran que el lunes llegue para volver a la escuela, sino que muchos profesores tampoco. Y si nadie cree en el colegio y la educación, ¿cómo se salva la sociedad?
Seguimos con los símiles. En la película encontramos un espacio con aulas llenas de mesas y sillas rígidas y separadas, puertas cerradas, escaleras, ventanales, pasillos vacíos, se limita el acceso voluntario a ir al lavabo, se hacen largas colas para entrar, salir, comer, se usa un timbre para avisar del fin o el principio de una actividad. ¿Todo esto no responde a la imagen de una cárcel? Pues no, esto es un colegio. De ahí que otra cuestión relativa a este tema sea,  ¿En el colegio se adiestra o se enseña?







El origen de la educación pública laica y gratuita fue inventado.  En la antigua Grecia existían la educación ateniense, institución libre, de reflexión y  pensamiento y la espartana, enfocada al éxito militar donde la mediocridad era duramente castigada. En la Edad Media la cultura residía, y por tanto la educación, en la iglesia. Fue en  el siglo XVIII cuando el Despotismo  Ilustrado crea el concepto de Escuela Pública. ¿El principio, pues, de nuestra educación radica en un despotismo cuya expectativa era la de crear un pueblo dócil, obediente y diseñar súbditos,  dirigida a moldear el  parecer ciudadano? Es curioso, siguiendo nuestros ejemplos, que los que financiaron esta escuela en un principio, principio que tuvo lugar junto con la revolución industria, fueran empresarios. Se crean supuestos obreros inteligentes o pequeños personas que respondan a un timbre y una cadena de trabajo.

Otro apartado importante de la educación son los contenidos. Los contenidos del currículo muchas veces no lo hacen docentes sino administrativos, y el profesor en lugar de una persona intelectual y librepensadora se convierte en un funcionario al que se le obliga que hacer y qué enseñar. Ya no interesa el individuo y otro tipo de educación esta película la considera “prohibida”.
La escuela deja de significar o de ser sinónimo de educación. Ya no se conoce al ser intrínseco. Este individuo ( el alumno, el ciudadano, el niño, el adolescente, en definitiva, la persona), tiene sentimientos, ideas y creatividad que se ve mermada. En el visionado se confirma algo alarmante y peligroso: Si a los  cinco años de edad, el 98 % de los niños tienen el potencial para ser genios y a los veinte años solo el 10 %,  se infiere que la escuela moldea cada uno de sus cerebros, los aplana y aplasta para que no solo no destaquen sino que sus expectativas al igual que su potencial sea el mismo para todos.
La viñeta que aparece a continuación, es más que apropiada para este párrafo. No todos tenemos las mismas capacidades, pero aún así se nos exige exactamente lo mismo, ¿No es ridículo? La respuesta es evidente, razón por la cual deberíamos plantearnos el tema de la evaluación, y más aún el tema del fin de la educación como algo más subjetivo.










Se tiene la tendencia a hacer creer que hay que tener un título.  ¿Para qué?,  ¿Para trabajar, para ser “útil” en la sociedad?,  ¿Para llegar a alguien en la vida? ¿ Eso significa que una persona de once año no es nada, no importa nada, ni es miembro de la sociedad?. Si creemos que hasta que no se acaban los estudios o hasta que una persona no se coloca profesionalmente no es nadie en la vida, igual el problema no lo tienen los niños, sino los adultos y la sociedad que de veras cree eso.  Una persona, ya sea niño, adulto o anciano, es muy importante individualmente para la sociedad, es algo un ser único, con unas ideas, sueños, y potencial inigualable. El problema viene cuando ser diferente empieza a ser malo, cuando el que pregunta es un estorbo, y cuando no se potencian las capacidades, sino que se busca ser corriente.


Se debe crear misterios como los que, Poe, Doyle o Christie  crearon, gracias a los cuales se quiere llegar cuanto antes  al final de una historia jugosa. El misterio debería ser  la misma razón, por la que  queramos ir a clase al día siguiente emocionados por saber qué nos  depara el colegio, el instituto o los profesores.

En los últimos años, ya que se ha demostrado que se estudia para ser, se estudia para tener un trabajo, es decir, se estudia por motivos socio-económicos, se crean diferentes tipos de educaciones diferentes de la tradicional , cada vez más condicionada por presiones sociales, políticas, económicas y cada vez menos enfocada a las ganas de saber.  Aparecen nuevas visiones educativas como por ejemplo, a educación en casa, la educación sin escuela, la educación cooperativa, democrática, viva…


Una última reflexión que sería bueno hacer sería, estamos tan cegados intentando adivinar el futuro de nuestros niños que nos perdemos el presente. Ya está bien de calificaciones que no reflejan lo que de verdad importa, imposiciones absurdas, títulos sin conocimientos. Probemos nuevas fórmulas, no pensemos tanto en la meta como en el afecto, creamos en lo que hacemos y no lo hagamos por inercia, demostremos que los políticos, administrativos y que hasta la sociedad se equivoca con las escuelas y la educación, demostremos que con pasión se llega mucho más lejos que con un millón de títulos, que la educación es tanto un derecho como un deber, pero que también es algo mucho más importante: es ilusión y son ganas por conocer, conocerse y  avanzar personalmente. 


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