martes, 11 de octubre de 2016

"Una clase dividida"- Experiencia sobre el poder del docente en el aula, entre otras cosas

                                         
                                         "Andar con los mocasines de otro, por un día"


En esta entrada, abarcaremos el tema del documental "Una clase dividida" que muestra, a través de un experimento en el aula, el tema de la discriminación social.

                                       

   "Documental "Una clase dividida"




Estamos ante un documental que muestra una especie de microcosmos de la sociedad en una clase de tercer curso.

La profesora con una ejercicio real de acción -reacción explicó lo que es el racismo, con un experimento enfocado a los niños de su clase.
La profesora les dice un día que los niños de ojos azules son los mejores y les da más oportunidades y lujos que a los de ojos marrones. A los "inferiores" se les diferencia con un pañuelo. Entre ellos se comportan de manera intolerante , se trata a los de ojos marrones de manera inferior y  se les llama tontos. Al día siguiente, la profesora apunta que el día anterior les mintió, que los mejores son los de ojos marrones y la situación cambia. Los niños marcados negativamente con el pañuelo, tardan más en hacer ejercicios, están incómodos e incluso se llega a la violencia física, en un aula donde había un ambiente perfecto de armonía entre todos ellos.

El último día se les hace entender lo que una persona, por ejemplo de color, siente a diario, lo que ellos sintieron solo en un día, gracias a lo cual  los niños llegan a tener tolerancia cero al racismo y la intolerancia ( valga la redundancia), por haberla sentido en sus propias carnes.

Tras el experimento, uno de los niños dijo que no le gustaba la sensación de que "un día tienes un amigo y al día siguiente es tu enemigo" (¿curioso no? , me recuerda quizás en España a la situación vivida en la Guerra Civil, donde un día dos personas eran vecinas y amigas y al día siguiente eran enemigos mortales)

Un hecho que quedó al descubierto fue que los alumnos subieron y bajaron el rendimiento dependiendo del pañuelo que llevaran, es decir, su  actitud cambiaba, dependiendo de tener el papel dominador o dominado.
Los niños aceptaron los punto de vista de la profesora, porque era una autoridad para ellos.
Si podemos enseñar a la tolerancia a los niños, ¿por qué no, a los adultos?
Los adultos, a los  que también se realizó este experimento, se compararon con los nazis y los judíos en la Segunda Guerra Mundial

Tras el experimento con los adultos, se llega a la conclusión de que se debería hacer el experimento a los adultos, profesores, administrativos para que entiendan la vida de un discriminado social. Debería enseñarse este vídeo en todos los colegios en mi opinión, porque hace ver de una manera real lo que se siente al ser despreciado sin motivo, solo por un rasgo físico, que no nos define a ninguno.
Cuando a una persona, otro considerado una autoridad,  le demuestra que existe gente inferior, toma el papel de dominante, y se aísla, critica y desprecia al considerado inferior, haciendo que este tenga que sufrir un calvario diario. Es así como comienzan las diferencias étnicas, que no tienen ningún sentido. Una característica física no demuestra cuál es tu coeficiente intelectual por ejemplo, ni hace que los demás no puedan hablar contigo. Es tan culpable, en mi opinión el que genera esta intolerancia como el que mira para otro lado y la permite.

Para los niños, este segregacionismo es ridículo, ya que son gente que hasta que la profesora les dijo lo contrario, eran personas con las que convivían perfectamente, gente como ellos ¿y para nosotros, los adultos?

Lo que queda claro después del visionado es que aún en el siglo XXI, se ha de vacunar a las personas contra el virus de la intolerancia. 

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